
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el rey de España, Felipe VI, están dando pasos importantes para mejorar sus relaciones, que se habían enfriado desde que el anterior presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, pidió en 2019 disculpas a España por la conquista. En este contexto, y aprovechando el Mundial de fútbol, ambos líderes se reunirán en Ciudad de México antes de que el rey se dirija a Guadalajara para un partido entre España y Uruguay.
La tensión entre ambos países escaló cuando López Obrador exigió un reconocimiento de los abusos cometidos en el siglo XVI, lo que llevó a un periodo de fricción diplomática. A pesar de no haberse enviado representaciones en eventos importantes recientes, los últimos meses han visto un acercamiento notable. La Casa Real española ha expresado su deseo de fortalecer los lazos de cercanía y afinidad entre las dos naciones.
Además de las conversaciones sobre fútbol, la devastación causada por los recientes terremotos en Venezuela también será un tema importante. Sheinbaum ha anunciado el envío de un equipo militar de rescatistas a Venezuela, donde dos sismos dejaron al menos 164 muertos y cerca de mil heridos. En este sentido, el rey Felipe VI también ha mostrado su apoyo y solidaridad hacia el pueblo venezolano.
El encuentro se espera que sea cordial y breve, sin conferencias de prensa. Sheinbaum planea resaltar la importancia de los pueblos originarios de México y su legado cultural. En un giro hacia el entendimiento, ambos líderes han estado utilizando el poder blando de la cultura y el deporte para suavizar las tensiones históricas. Por ejemplo, recientemente se organizó una exposición en Madrid sobre la cultura indígena mexicana, donde Felipe VI reconoció que hubo "mucho abuso" durante la conquista, aunque no se ofrecieron disculpas formales.
Expertos como el analista político Pablo Majluf consideran que este acercamiento entre México y España es positivo, dado que ambos países tienen lazos culturales, históricos y económicos profundos. El rey Felipe VI también viaja acompañado por el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, quien ha jugado un papel clave en este proceso de reconciliación. En resumen, el apretón de manos que se espera en esta reunión puede marcar el inicio de una nueva era en las relaciones entre México y España.