
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, reportó el jueves que al menos 32 personas han perdido la vida y más de 700 han resultado heridas tras los terremotos de magnitudes 7.5 y 7.2 que sacudieron el miércoles la región centro-norte del país. Durante una transmisión en el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), la funcionaria indicó que estas cifras aún no incluyen los datos del estado La Guaira, donde se han registrado daños severos en infraestructuras, derrumbes y escenas de pánico.
El alcalde de Chacao, Gustavo Duque, confirmó el colapso de dos edificios en su municipalidad, lo que dejó heridos y víctimas fatales, aunque no especificó cuántas. Además, se han reportado derrumbes en otras áreas de La Guaira, y el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía tuvo que suspender sus operaciones debido a daños considerables en sus instalaciones. Los hospitales y centros de salud han activado planes de contingencia para atender la gran cantidad de heridos que están llegando.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) estima que más de medio millón de personas estuvieron expuestas a niveles severos de sacudimiento, con alrededor de 117,000 en niveles considerados violentos. Ante esta situación crítica, se emitió una alerta naranja, advirtiendo sobre la posibilidad de pérdidas humanas y económicas significativas.
Delcy Rodríguez también decretó el estado de emergencia en todo el país, suspendiendo clases y actividades no esenciales, mientras ordenó la movilización de organismos de respuesta. La comunidad internacional ha mostrado su apoyo, con países como Estados Unidos, Colombia, México, Panamá, Turquía y República Dominicana, así como la ONU, ofreciendo asistencia a Venezuela.
Las labores de búsqueda y rescate continúan en las áreas más afectadas, y las autoridades están evaluando los daños mientras no se descarta que el número de víctimas pueda aumentar en las próximas horas. Este evento ha dejado una huella profunda en la población, quienes enfrentan momentos de incertidumbre y miedo, pero también se han unido en un esfuerzo colectivo para ayudar a quienes más lo necesitan. La solidaridad es clave, y los venezolanos están demostrando una vez más su fortaleza ante la adversidad.