La Cámara de Diputados de Chile tomó una decisión importante al aprobar un juicio político contra Nicolás Grau, quien fue el ministro de Hacienda en el gobierno de Gabriel Boric. Esta medida se basa en acusaciones de inconsistencias en los cálculos fiscales que él realizó. La votación se llevó a cabo con 77 diputados a favor, 68 en contra y una abstención, y ahora el Senado tendrá la tarea de evaluar el caso, actuando como juez.
Grau, quien estuvo al frente del Ministerio de Hacienda desde agosto de 2025 hasta marzo de este año, se mostró preparado para enfrentar al Senado. Aseguró que no ha cometido ninguna falta y que la acusación carece de fundamento. Si el Senado decide condenarlo, podría enfrentar hasta cinco años de inhabilitación para ocupar cargos públicos.
La petición de juicio político fue impulsada principalmente por los partidos de la extrema derecha, como el Partido Republicano y la coalición Chile Vamos, junto con el Partido de la Gente, que ha jugado un rol clave en la Cámara, dado que el oficialismo no tiene mayoría. Aunque la votación era esperada, hubo tensiones internas en la coalición de derecha, ya que algunos de sus miembros anunciaron su voto en contra.
Las acusaciones contra Grau se centran en el incumplimiento del principio de probidad y las normas que rigen la administración financiera estatal. El actual ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, fue quien denunció un desfase de más de 10,000 millones de dólares en las proyecciones de deuda pública para el periodo 2026-2030. Sin embargo, el Consejo Fiscal Autónomo, un organismo independiente, determinó que no hay inconsistencias en las cifras presentadas por la administración anterior.
Este proceso judicial contra Grau ocurre en un contexto político tenso, ya que se está discutiendo una reforma ambiciosa impulsada por José Antonio Kast, que incluye reducciones de impuestos para grandes empresas y otras medidas controversiales. La falta de una mayoría clara en el Senado hace que el futuro de estas iniciativas sea incierto.
En resumen, la situación de Grau refleja la polarización política en Chile, donde la lucha entre las distintas fuerzas políticas se intensifica, y donde los debates sobre la economía y la administración pública son cada vez más relevantes en la agenda nacional.